miércoles, 24 de diciembre de 2008

Por necesidad y por gusto

Ando verborreico esta semana, como me sucedía antes cuando era buitre.


0.1 Una razón importante para detestar la Naviblah: me es terriblemente incomprensible esta felicidad desproporcionada, no encuentro la dicha después de romper un papel de regalo y encontrarme con la sorpresa… sobre todo si es de parte de alguno de mis tíos y tías: medias y paños… para esa gracia si realmente quisieran regalarme algo mejor me dieran el dinero y nos evitamos contaminar más el planeta; pero prefieren cumplir con el trámite de envolver algo que obviamente me va a importar un carajo si me lo dan como si no


de todas formas, cuando me preguntan qué quiero que me regalen, nunca sé, y salgo al paso con el cliché de un libro: autores tales y cuales; por tanto estoy acostumbrado a una celebración donde lo que me dan son puros mataconciencias, y cuando me digan ustedes apreciadísimos lectores –aunque nunca lo demuestre- que “la intención es lo que cuenta” les diré muy respetuosamente, métanse esa frasecita directo y sin escalas hasta el colon; ya quisiera verlos recibiendo la misma vaina durante 10 años seguidos


claro, olvidaba también los colerones merced de mi familia nuclear antes de la cena insalubre del 24 –que es lo único bueno de esa fecha, en realidad- y como no soy muy fervoroso, algo que a veces me da por cambiar, de vez en cuando pienso en un tal Chus que nació en un establo “babeado por los teneros y al calor de mi buena mamá” (al rato y el mae era tico, en realidad) entre bocado y bocado de buen chancho


0.2 El año se va… otro queque con candelitas se acerca –jeje hace años que no tengo uno, ¡no me gusta el queque!- y esta vez sí que ya empezaré a estar irremediablemente más cerca de los treinta que en cualquier otro momento; esto lo pone a reflexionar a uno, a los amigos que nos vemos desde el cole, las glorias y escarnios, felicidades y tristezas… conversaciones donde sabés que es momento del ahora o nunca, del mandar a la mierda lo buena gente –o estúpido o pendejo- que sos, que fin de cuentas quien se traga la soledad es uno solito, solito y si la cagás, saber apechugar las distancias o los perdones


0.3 Es descubrir que siempre sobrevaloro las amistades y que debería dejar de creer que todas las personas son buenas; meterme entre seso y seso, que nunca se puede dejar de esperar que cualquiera sea un carepicha o simplemente, que no te valore como vos lo valorás y que te hará algo que a vos no te gusta, por más que vos intentés nunca hacer algo así; es empezar a ser desconfiado y ser medio hijueputa a medias, teniendo el recurso de ser un completo malparido cuando la situación lo requiera; pero cómo cuesta, carajo; mi gran maldición, pardiez


0.4 Un libro que jamás pensé que podría gustarme tanto: Las aventuras del Capitán Alatriste, recomendadísimo: “No era el hombre más honesto ni el más piadoso, pero era un hombre valiente” inicia el libro; ahora sólo me falta encontrar y leer los cinco más que hay


0.5 y bueno, qué le vamos a hacer; adelante mi señor don Quijote.

3 comentarios:

  1. Valiente tú, que en estas fechas puedes escribir superando las cenas, encuentros, copas, y abusos en general. Ay, la navlibah, qué marcha da. Por las lo-curas! Hip

    Besazos

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  2. Sin comentarios....(¿Aunque qué es eso de sobrevalorar la amistad?, si realmente es un amigo nunca se le esta sobrevalorando...)

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  3. Choli...hace un año escribi algo muy parecido a esto y mi familia que lee mi blog me cayó encima resentidisima... solo x que dije que odiaba que me dieran plata en un sobre y con la misma calcomania de hace como 6 años...
    Ahora pasando a otro tema, ud cuando cumple? yo cumpli mis 24 años el 1 de enero... es una fecha de especial goma... aburridisima, pero siempre interesante...
    Por lo que ve me senti muy identificada con esta entrada!! un abrazo

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